Siemens Gamesa: Ajuste en bolsa debido a la emisión de acciones

Los mercados acuden atónitos a un desplome casi diario en el precio de las acciones de Gamesa, sin encontrar una explicación coherente más allá de profit warnings propios y ajenos (Vestas la semana pasada). Lo cierto es que la reciente fusión entre Gamesa y la división eólica de Siemens ha provocado un desplome que a continuación trataremos de explicar.

Situación previa a la fusión

La situación de Gamesa era la de una empresa sólida, que venía creciendo en ventas y beneficio neto a una media del 15% anual en los últimos años. Además, la empresa vasca contaba con un sólido balance en el que contaba con caja neta. En lo últimos años, la industria ha luchado por mantener unos márgenes de beneficio neto difícilmente repetibles, pues la competencia ha ido en aumento año tras año. Aún así, la empresa fue capaz de aumentar los márgenes de beneficio neto hasta el 5% sobre ventas en el último ejercicio antes de la fusión desde un 3% de promedio en los ejercicios inmediatamente anteriores. Con un accionariado estable entre el que figuraba Iberdrola como uno de los mayores accionistas, la empresa vasca buscaba recuperar los anteriormente mencionados márgenes de beneficio. En un momento en el que el sector esta concentrándose (como viene sucediendo en casi todos los sectores de la economía desde la crisis financiera de 2007), Gamesa encontró en Siemens el socio perfecto para poder competir contra empresas como la surgida de la fusión de Acciona Renovables-Nordex, Vestas, Senvion, Xinjiang Goldwind o Titan Wind Energy entre otras muchas a nivel mundial.

Situación tras la fusión con Siemens

Aunque la inmensa mayoría de los accionistas de la nueva Siemens-Gamesa no encuentran consuelo a la sangría que el título viene sufriendo desde hace meses, lo cierto es que si atendemos al tamaño de la nueva empresa, nos encontramos con que Gamesa es la segunda mayor empresa del sector a nivel mundial solo por detrás de la danesa Vestas, y esto es sin duda, una buena noticia de cara a un futuro lleno de retos (donde la competencia de productores de países emergentes pude suponer una clara amenaza a la consecución de pedidos) pero también de grandes oportunidades dentro de uno de los sectores llamados a marcar el paso del suministro energético del futuro. De hecho, la empresa surgida de esta fusión se ha convertido en un gigante no solo en lo que a ventas y beneficios se refiere, sino también a los márgenes de beneficio neto obtenidos (cercanos al 4% anual sobre unas ventas de 10.000 millones de euros, y según indican desde la empresa, con vistas a situar este margen en el entorno del 5-6% no más tarde del año 2020-2021). De hecho, si contamos con un margen de beneficio del 5,5% para el año 2020, nos encontramos con que la empresa se encuentra en el top-3 también de rentabilidad sobre ventas (donde Xinjiang sería la líder a nivel mundial con un margen del 12,5% para 2020, seguido por un 9,5% que tendría la danesa Vestas). Además, en lo que a pedidos se refiere, Siemens Gamesa también se encontraría en la tercera posición a nivel mundial dentro del sector solo por detrás de las dos empresas anteriormente mencionadas. Nos encontramos por tanto ante un gigante a nivel mundial, uno de los líderes dentro de un sector con un futuro brillante.

El principal quebradero de cabeza ha venido también de la mano de la fusión de ambas empresas, pues uno de los problemas que la misma ha traído es la emisión masiva de acciones en el proceso (de hecho, es en la propia web de accionistas de Gamesa donde podemos ver la evolución del capital social desde que Gamesa salió a bolsa en octubre del año 2000). Si visitamos el anterior enlace, podemos observar como el capital social de la empresa fusionada ha pasado de 47,5 millones de euros repartido en 279,27 millones de acciones a 115,8 millones de euros repartidos en 681,14 millones de acciones después de completarse la operación. Esta evolución del capital social solo tiene una lectura por parte de los accionistas: las empresas cotizadas (dependiendo del sector al que pertenezcan, con mayor o menor crecimiento, etc.) suelen cotizar a un PER (precio entre beneficios estimados) acorde a la industria, y el problema es que la empresa aumento en un 144% el número de acciones que componen el capital social y por tanto, el número de acciones entre el que se debe dividir el beneficio neto anual para obtener el beneficio por accion (BPA), cifra referente a la hora de calcular la valoración adecuada de una empresa en un determinado momento. Teniendo en cuenta que el PER promedio de los fabricantes eólicos se sitúa entorno a 13,5 veces a nivel mundial, nos da la siguiente valoración futura para Gamesa de cara a los próximos ejercicios:

Ejercicio 2020 (estimado):

Ventas: 11.120 millones de euros

Beneficio neto: 536 millones de euros (aplicando un margen neto del 5% aproximadamente sobre ventas)

Acciones en circulación: 681.143.382

Beneficio por acción (BPA): 536.000.000/681.143.382=0,80€/acción

Caja neta 2020: 1471.000.000€ (1471.000.000/681.143.382=2,15€/acción caja neta)

Valoración (sin tener en cuenta caja): BPA aplicado a PER 13= 0,80×13= 10,40€/acción

 

Podemos por tanto observar que aplicando el PER promedio del sector, obtenemos un valor estimado de 10,40€ por acción para el año 2020, sin tener en cuenta otros factores clave como los 2,15€ por acción de caja neta que el consenso de mercado espera que la empresa tenga para dicho año. Por tanto, nos encontramos ante una empresa con una elevada caja, cotizando a múltiplos actualmente atractivos de cara a largo plazo. Además, teniendo en cuenta los márgenes de beneficio neto que tienen empresas como Vestas (competidora europea, con gastos de producción y diseño similares a Gamesa), vemos como la nueva Siemens Gamesa aún puede ajustar en gran medida los gastos corporativos de cara al futuro para elevar aún más los márgenes de beneficio, y como hemos visto anteriormente en consecuencia, los valores que hagan aumentar el precio de las acciones del grupo de cara al largo plazo (margen de beneficio neto sobre ventas estimado para 2020 de Siemens-Gamesa 5% vs. 9,5% de Vestas). Todo ello, combinado con un nuevo accionariado diferente al anterior a la fusión pero tremendamente estable de cara al futuro (teniendo Siemens AG el 59% de las acciones e Iberdrola SA el 8,1%) dan como resultado un valor muy a tener en cuenta de cara a los próximos ejercicios.

Anuncios