Técnicas Reunidas, excesivo castigo para una empresa saneada

Tras meses de castigo, Técnicas Reunidas sufrió el viernes un excesivo correctivo si se tiene en cuenta que la empresa sigue generando beneficios (algo menores a otros ejercicios), y cuenta con una posición de caja neta con la que puede capear precisamente momentos complicados en los que no consiga carga de empleo suficiente para mantener los planes de inversión o la remuneración al accionista. A continuación se analiza la actual situación de la empresa madrileña para comprender y valorar las acciones en un momento de incertidumbre para los accionistas de la firma.

Cifras operativas

La compañía apunta a cerrar el actual año con récord en ventas anuales, pero no en beneficios. La empresa ha decidido centrar su estrategia de los últimos años en conseguir un mayor número de contratos de menor cuantía pero menores márgenes operativos, de ahí que aunque las ventas marquen su máximo histórico, los beneficios no sigan el mismo paso. Dicho esto, no se debe perder de vista que el grupo espera cerrar el ejercicio 2017 con un beneficio neto cercano a los 98 millones de euros (cifra un 24% inferior a los 129 registrados en el ejercicio anterior). Volviendo a las cifras mencionadas anteriormente, y haciendo hincapié en los márgenes de beneficio, podemos observar como los mismos se han reducido considerablemente en los últimos ejercicios (desde un 5,2% que obtuvo en el año 2011 hasta un 2% estimado para el actual ejercicio, o lo que es lo mismo, menos de la mitad). El problema a ojos del mercado reside en que las ventas no han aumentado en una cuantía suficiente que compense esta caída en los márgenes, pero no hay que olvidar que aunque la empresa genere menos beneficios sigue siendo rentable. Si se puede comparar la situación con uno de sus mayores y más similares rivales, Technip: el gigante francés (que triplica en ventas anuales a la española), cuenta con unos márgenes de beneficio mas elevados que el grupo madrileño (4,7% sobre ventas vs. 2% para Técnicas Reunidas), por lo que parece probable que el grupo pueda tomar medidas para maximizar los beneficios durante la consecución y ejecución de proyectos de menor cuantía al igual que hace su homóloga gala en el futuro.

Además, el grupo continua manteniendo una caja neta característica de la industria pero que se debe tener en cuenta a la hora de valorar el grupo en su conjunto. Actualmente, Técnicas Reunidas cuenta con una tesorería cercana a los 250 millones de euros, o lo que es lo mismo, alrededor de 4,65€ por acción de caja neta. De cara a los próximos años, se espera que la caja continué cerca de los niveles actuales, ya que la empresa generará 1,80-2€ de beneficio neto por acción anualmente, del que se debe descontar aproximadamente 0,46-0,50€ por acción de capex (gastos e inversiones operativas para mantener las operaciones) y el dividendo de alrededor de 1,35€/acción cada año, resultando prácticamente imposible generar caja neta. Como se puede observar, la empresa necesita generar un mayor beneficio neto anual para poder retomar el vuelo, ya que fue hace pocos años cuando la empresa se situó en máximos históricos en bolsa gracias a una caja repleta (740 millones de caja neta en 2011 o lo que es lo mismo, 13,78€/acción de caja neta, muy lejos de los actuales 4,65€/acción) y unos mayores márgenes de beneficio neto. Sin duda, el mercado vigilará de muy cerca (y premiará) posibles nuevos contratos que pueda conseguir la empresa, así como el margen estimado para los mismos, clave como hemos podido observar a lo largo del artículo. Se espera además que el petroleo y demás materias primas continúen con una leve alza anual en los próximos años, aspecto que puede favorecer a la cifra de ventas y contratos en el caso de Técnicas Reunidas.

Propiedad

Un punto clave y que debe dar seguridad a todo inversor de la empresa es su accionariado, donde a diferencia de otras multinacionales del sector (sin ir mas lejos la empresa francesa Technip, nombrada anteriormente) que se encuentran controladas por fondos de inversión, Técnicas Reunidas esta controlada en gran parte por el mayor accionista de la empresa, director de la misma y de hecho, máximo accionista: Jose Llado Fernandez Urrutia, que controla el 37,20% de las acciones de la ingeniería española. Sin duda, esta composición accionarial da seguridad a cualquier inversor, y mas aún si se tiene en cuenta que la propia empresa controla alrededor del cuatro por ciento de las acciones del grupo (autocartera), otro signo más de la confianza que desde dentro se tiene en una empresa que todo parece indicar despegará en cuanto mejore los márgenes de beneficio neto o aumente considerablemente su facturación mediante nuevos contratos. Sin duda,  una acción a tener muy en cuenta desde los niveles de cotización actuales por el enorme castigo recibido recientemente de cara a los próximos ejercicios.

Advertisements

El futuro se despeja para Sacyr

Tras superar una tormenta perfecta en la que parecía casi imposible que Sacyr saliese viva de la misma, la empresa madrileña encara ahora el futuro con un optimismo compartido por varios de sus mayores accionistas. La empresa comandada por Manuel Manrique ha sido capaz de desprenderse de gran parte del que era su mayor lastre hasta hace poco: su inmensa deuda corporativa (que se ha reducido desde alrededor de 8.900 millones de euros en el año 2011 a poco más de 3.200 millones en la actualidad, gracias en gran parte a la venta de activos no estratégicos para el grupo). La mejor de las noticias es que la facturación del grupo de servicios crece de nuevo tras varios años de descenso, y las previsiones que maneja el mercado son positivas en este aspecto, ya que se espera que la compañía aumente su facturación a un ritmo cercano al 4-5% anual durante los próximos ejercicios. Además, la empresa es rentable de nuevo desde el año 2014, aumentando progresivamente su margen de beneficio neto a la par que sus ventas anuales, es decir, una combinación que puede resultar perfecta para crear valor para el accionista si se gestiona de una manera correcta como últimamente se viene haciendo.

Más allá de la inmejorable noticia de un endeudamiento que se reduce anualmente, quizás el gran activo de la empresa reside en el 8% que aún conserva la misma de Repsol, la mayor petrolera española y una de las más importantes a nivel mundial. Tras años de deuda asociada a dicha participación (y que se comía “anualmente” el dividendo percibido desde la petrolera), la empresa puede ahora disfrutar un dividendo anual de entorno a los cien millones de euros, que sin duda será bien recibido por parte de los acreedores de la empresa de servicios. Además, al igual que la tormenta perfecta hundió la cotización del grupo en los años mas duros de la crisis, ahora se da la situación inversa en forma de buenas noticias: los beneficios de Repsol crecen por un mayor precio del petróleo, la deuda de la petrolera se reduce a buen ritmo anualmente, y esto permite que el payout (porcentaje de beneficios destinados al pago del dividendo anual) suba a un mayor ritmo que como lo ha hecho en los últimos años, beneficiando a Sacyr de una forma directa por el dividendo percibido anualmente.

El futuro de la compañía

Tras un intenso saneamiento llevado a cabo durante los últimos años, la empresa respira ahora sin perder de vista que el endeudamiento sigue siendo elevado si se compara con las empresas del sector (teniendo aún un endeudamiento de alrededor de 8 veces EBITDA, un ratio muy elevado pero que se ha logrado reducido a la mitad en los últimos cuatro años). Lo que parece una realidad, es que el compromiso de pertenecer en el accionariado de Repsol a largo plazo continúa intacto por parte de la empresa (según han declarado recientemente desde el grupo), lo que da cierta garantía a los accionistas y acreedores sobre que el plan de reducir deuda sigue por buen camino. Además, lo más llamativo de la situación es que con una deuda que probablemente se situará por debajo de los 3.000 millones de euros en el año 2019, la participación que ostenta Sacyr en la petrolera esta valorada en algo más de 2.300 millones de euros, lo que prácticamente garantiza la viabilidad del proyecto de Sacyr de cara al largo plazo sea cual sea el entorno y desempeño de la empresa siempre que el grupo siga generando beneficios.

Por último, otro punto a favor de la empresa y que crea estabilidad a largo plazo en cualquier corporación es su estable accionariado, compuesto principalmente por accionistas individuales (que siempre genera mayor confianza en el mercado al tratarse de patrimonio personal): en este sentido, entre siete accionistas individuales y corporaciones familiares acumulan el 44% de la empresa (entre los que se incluye el actual presidente de Sacyr Manuel Manrique, que controla un 1,6% de la constructora a título personal). Todo parece indicar que la época dorada de Sacyr podría no ser cosa del pasado, ya que como se puede observar en este artículo, la empresa ha tomado decisiones drásticas para no solo sobrevivir, sino crear valor de una forma significativa para sus accionistas en el largo plazo.

Siemens Gamesa: Ajuste en bolsa debido a la emisión de acciones

Los mercados acuden atónitos a un desplome casi diario en el precio de las acciones de Gamesa, sin encontrar una explicación coherente más allá de profit warnings propios y ajenos (Vestas la semana pasada). Lo cierto es que la reciente fusión entre Gamesa y la división eólica de Siemens ha provocado un desplome que a continuación trataremos de explicar.

Situación previa a la fusión

La situación de Gamesa era la de una empresa sólida, que venía creciendo en ventas y beneficio neto a una media del 15% anual en los últimos años. Además, la empresa vasca contaba con un sólido balance en el que contaba con caja neta. En lo últimos años, la industria ha luchado por mantener unos márgenes de beneficio neto difícilmente repetibles, pues la competencia ha ido en aumento año tras año. Aún así, la empresa fue capaz de aumentar los márgenes de beneficio neto hasta el 5% sobre ventas en el último ejercicio antes de la fusión desde un 3% de promedio en los ejercicios inmediatamente anteriores. Con un accionariado estable entre el que figuraba Iberdrola como uno de los mayores accionistas, la empresa vasca buscaba recuperar los anteriormente mencionados márgenes de beneficio. En un momento en el que el sector esta concentrándose (como viene sucediendo en casi todos los sectores de la economía desde la crisis financiera de 2007), Gamesa encontró en Siemens el socio perfecto para poder competir contra empresas como la surgida de la fusión de Acciona Renovables-Nordex, Vestas, Senvion, Xinjiang Goldwind o Titan Wind Energy entre otras muchas a nivel mundial.

Situación tras la fusión con Siemens

Aunque la inmensa mayoría de los accionistas de la nueva Siemens-Gamesa no encuentran consuelo a la sangría que el título viene sufriendo desde hace meses, lo cierto es que si atendemos al tamaño de la nueva empresa, nos encontramos con que Gamesa es la segunda mayor empresa del sector a nivel mundial solo por detrás de la danesa Vestas, y esto es sin duda, una buena noticia de cara a un futuro lleno de retos (donde la competencia de productores de países emergentes pude suponer una clara amenaza a la consecución de pedidos) pero también de grandes oportunidades dentro de uno de los sectores llamados a marcar el paso del suministro energético del futuro. De hecho, la empresa surgida de esta fusión se ha convertido en un gigante no solo en lo que a ventas y beneficios se refiere, sino también a los márgenes de beneficio neto obtenidos (cercanos al 4% anual sobre unas ventas de 10.000 millones de euros, y según indican desde la empresa, con vistas a situar este margen en el entorno del 5-6% no más tarde del año 2020-2021). De hecho, si contamos con un margen de beneficio del 5,5% para el año 2020, nos encontramos con que la empresa se encuentra en el top-3 también de rentabilidad sobre ventas (donde Xinjiang sería la líder a nivel mundial con un margen del 12,5% para 2020, seguido por un 9,5% que tendría la danesa Vestas). Además, en lo que a pedidos se refiere, Siemens Gamesa también se encontraría en la tercera posición a nivel mundial dentro del sector solo por detrás de las dos empresas anteriormente mencionadas. Nos encontramos por tanto ante un gigante a nivel mundial, uno de los líderes dentro de un sector con un futuro brillante.

El principal quebradero de cabeza ha venido también de la mano de la fusión de ambas empresas, pues uno de los problemas que la misma ha traído es la emisión masiva de acciones en el proceso (de hecho, es en la propia web de accionistas de Gamesa donde podemos ver la evolución del capital social desde que Gamesa salió a bolsa en octubre del año 2000). Si visitamos el anterior enlace, podemos observar como el capital social de la empresa fusionada ha pasado de 47,5 millones de euros repartido en 279,27 millones de acciones a 115,8 millones de euros repartidos en 681,14 millones de acciones después de completarse la operación. Esta evolución del capital social solo tiene una lectura por parte de los accionistas: las empresas cotizadas (dependiendo del sector al que pertenezcan, con mayor o menor crecimiento, etc.) suelen cotizar a un PER (precio entre beneficios estimados) acorde a la industria, y el problema es que la empresa aumento en un 144% el número de acciones que componen el capital social y por tanto, el número de acciones entre el que se debe dividir el beneficio neto anual para obtener el beneficio por accion (BPA), cifra referente a la hora de calcular la valoración adecuada de una empresa en un determinado momento. Teniendo en cuenta que el PER promedio de los fabricantes eólicos se sitúa entorno a 13,5 veces a nivel mundial, nos da la siguiente valoración futura para Gamesa de cara a los próximos ejercicios:

Ejercicio 2020 (estimado):

Ventas: 11.120 millones de euros

Beneficio neto: 536 millones de euros (aplicando un margen neto del 5% aproximadamente sobre ventas)

Acciones en circulación: 681.143.382

Beneficio por acción (BPA): 536.000.000/681.143.382=0,80€/acción

Caja neta 2020: 1471.000.000€ (1471.000.000/681.143.382=2,15€/acción caja neta)

Valoración (sin tener en cuenta caja): BPA aplicado a PER 13= 0,80×13= 10,40€/acción

 

Podemos por tanto observar que aplicando el PER promedio del sector, obtenemos un valor estimado de 10,40€ por acción para el año 2020, sin tener en cuenta otros factores clave como los 2,15€ por acción de caja neta que el consenso de mercado espera que la empresa tenga para dicho año. Por tanto, nos encontramos ante una empresa con una elevada caja, cotizando a múltiplos actualmente atractivos de cara a largo plazo. Además, teniendo en cuenta los márgenes de beneficio neto que tienen empresas como Vestas (competidora europea, con gastos de producción y diseño similares a Gamesa), vemos como la nueva Siemens Gamesa aún puede ajustar en gran medida los gastos corporativos de cara al futuro para elevar aún más los márgenes de beneficio, y como hemos visto anteriormente en consecuencia, los valores que hagan aumentar el precio de las acciones del grupo de cara al largo plazo (margen de beneficio neto sobre ventas estimado para 2020 de Siemens-Gamesa 5% vs. 9,5% de Vestas). Todo ello, combinado con un nuevo accionariado diferente al anterior a la fusión pero tremendamente estable de cara al futuro (teniendo Siemens AG el 59% de las acciones e Iberdrola SA el 8,1%) dan como resultado un valor muy a tener en cuenta de cara a los próximos ejercicios.

Almacenes Éxito: El gigante nacional de la distribución controlado por la francesa Casino

Nadie duda de la supremacía de Éxito dentro del ámbito distribuidor nacional de Colombia, superando en ventas y beneficio neto a sus competidores por un amplio margen. Recientemente, la empresa con sede en Envigado (Antioquia) ha adquirido el 50% de las acciones de la empresa brasileña GPA, el 100% de la argentina Libertad y operaciones adicionales en Uruguay. Lejos de las casualidades, Éxito se ha convertido en uno de los tres principales actores de la distribución a nivel regional dentro de Latinoamérica gracias a estas compras, pero mas allá de cualquier juego del azar, quien ha promovido todas estas operaciones que han multiplicado el tamaño del gigante nacional ha sido un grupo poco o nada conocido dentro de la región para el gran público: Casino.

Quien es el grupo Casino

Casino es el mayor accionista de Almacenes Éxito desde hace décadas. Esta empresa familiar francesa (controlada mediante el holding Rallye SA, quien a su vez es controlado por la empresa Foncière Euris SA, filial de Finatis SA, empresa controlada en un 92,4% por el empresario francés Jean Charles Naouri, director general del grupo Casino Guichard) controla desde Europa el 52,6% de las acciones de la empresa paisa. En otras palabras: controla la mayoría absoluta del gigante colombiano, y es por tanto quien toma decisiones y manda dentro del grupo. Debido a este aspecto de control accionarial, recientemente el grupo capitaneado por Naouri ha vendido todas sus actividades latinoamericanas no colombianas a Almacenes Éxito (las operaciones brasileñas, argentinas y uruguayas expresadas anteriormente). Desde el punto de vista empresarial, este movimiento encaja en toda lógica empresarial actual, en la que se busca reducir al mínimo el gasto operativo y organizacional para poder competir con gigantes como Amazon en Francia (aún hoy su mayor mercado, con el 58% de las ventas anuales consolidadas registradas en este mercado): la empresa europea reduce sus gastos de gestión al mínimo, ya que ahora controla todas sus operaciones en la región a través de una única empresa cotizada (Almacenes Éxito). Además, gracias a esta operación la empresa con sede en Saint-Etienne ha podido ingresar una considerable suma de dinero vendiendo sus actividades a su filial en la región. Movimiento perfecto para agrupar todas las actividades bajo un mismo holding interregional sin desprenderse de actividades de distribución.

El futuro de Casino en la región mediante Éxito

Todos estos movimientos pueden interpretarse de diferente forma, pero lo cierto es que Casino ha reducido al mínimo ahora sus gastos para controlar las empresas nombradas en este artículo, y ha dejado preparado el terreno para dos opciones de mucho mayor calado: salir definitivamente de la región vendiendo su totalidad de las acciones en Almacenes Éxito, o lanzar una OPA sobre las acciones que aun no controla en el grupo colombiano (y por el que debería desembolsar alrededor de 1.200 millones de dólares a precios actuales de mercado). Puede que ninguna de estas dos opciones se de en el futuro próximo, pero es un escenario asegurado a medio-largo plazo, ya que la empresa buscará maximizar sus beneficios (sobre todo, teniendo en cuenta que actualmente la empresa francesa consolida las cuentas de Éxito en sus cuentas anuales por tener mas del 50% del capital, pero solo recibe el 52% del beneficio neto de la empresa colombiana anualmente en forma de dividendos recibidos, reduciendo considerablemente su margen de beneficio neto). El escenario más probable es que Casino termine realizando una oferta de adquisición sobre las acciones que aun no controla en la empresa paisa, ya que analizando sus participaciones, nos encontramos con que el grupo da gran importancia a sus operaciones internacionales, con operaciones ya consolidadas también en Asia y mediante Cnova a nivel mundial dentro del sector de venta online (con venta directa en Bélgica, Costa de Marfil, Francia y Brasil). Lo que esta asegurado a la vista de los sucesos recientes, es que se producirán movimientos de gran calado dentro del accionariado de Almacenes Éxito dentro de no demasiado tiempo.

Glencore compra el 5% de Paranapanema

El mayor trader de materias primas del mundo ha anunciado este lunes la adquisición de un 5% de las acciones de uno de los mayores productores de cobre refinado a nivel mundial. Esta adquisición se lleva a cabo mediante la inversión de aproximadamente 21 millones de dolares en la suscripción de acciones que la empresa brasileña esta llevando a cabo para refinanciar su deuda, situación familiar para la empresa suiza que tuvo que sufrir hace pocos años. Con esta compra, la multinacional gana exposición directa a la economía brasileña a la vez que gana la posibilidad de nombrar un consejero dentro de un grupo que el año pasado produjo 280.000 toneladas métricas de cobre refinado.

La mano que mece y resguarda a las empresas paisas

Aunque conocido sobre todo dentro de las esferas económicas colombianas, lo cierto es que gran parte de los comunes desconocen la existencia del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), también conocido como el Sindicato Antioqueño. Este grupo que no se encuentra legalmente constituido como empresa en el registro colombiano constituye la piedra angular de las grandes multinacionales colombianas, se le podría llamar el motor económico del país y por que no, el protector patrio de la identidad empresarial nacional. Al igual que sucede con el sector financiero nacional (que es en su mayor parte controlado por la familia Sarmiento Angulo desde Bogotá mediante el Grupo AVAL, analizado en este artículo), el sector manufacturero o más industrial se concentra en Antioquia gracias al grupo que se analiza en este artículo.

Constituido extraoficialmente en la década de 1970, el GEA surgió como un astuto defensor de la propiedad de la industria de Antioquia ante los movimientos hostiles que los inversores estaban realizando dentro de sus capitales, comprando acciones de empresas antioqueñas hasta alcanzar mayorías absolutas en el capital, y por tanto en el consejo y en la toma de decisiones de empresas basadas en la región. Aunque son cientos de empresas las que en la actualidad componen este círculo empresarial, quizás las más conocidas por los colombianos son las mayores empresas cotizadas del país; Cementos Argos (y su hólding inversor Grupo Argos), Grupo Nutresa, Inversiones Sura (Suramericana) y Bancolombia (se podrían además incluir a empresas participadas de forma indirecta por el GEA como Celsia o AFP Porvenir entre otras muchas). Entre dichas empresas han creado un círculo accionarial inquebrantable (como se puede observar en el siguiente gráfico) ante cualquier amenaza externa que haga rememorar los temores de la década de 1970, si bien es cierto que el tiempo tan solo ha beneficiado y ha hecho más fuerte a los participantes del GEA y a la región de Antioquia; al final, más allá de tener participaciones accionariales cruzadas y poder dentro de las empresas participadas, las mismas reciben una cantidad casi inpronunciable de billones de pesos anualmente vía dividendos, por lo que se puede decir que gran parte del crecimiento de las últimas décadas de este selecto grupo de la región  antioqueña ha sido “autofinanciado” por el resto de empresas pertenecientes a un grupo que en la actualidad emplea a más de 100.000 personas a nivel nacional y representa más del diez por ciento de la economía de Colombia. Dicho en otras palabras; la joya de la corona del orgullo empresarial paisa. A continuación se puede observar con detalle la formación informal del GEA mediante sus participaciones entrelazadas en el siguiente gráfico elaborado por value4investors.com:

Composición del Grupo Empresarial Antioqueño en detalle
Composición del Grupo Empresarial Antioqueño en detalle

Se puede concluir tras revisar el anterior gráfico que dentro del Valle de Aburrá el dinero fluye entre unas pocas corporaciones (aspecto que en realidad es positivo ya que al final que el área metropolitana de Medellín concentre tanta riqueza beneficia a las arcas públicas no solo en lo referente al pago de impuestos, sino también a un empleo más cualificado y de mayor nivel). Se puede afirmar sin ningún género de duda que este pacto creado informalmente en la década de los años setenta por unos visionarios empresarios de la época ha traído gran parte del prestigio del que goza Antioquia a nivel empresarial no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional. Además, en una época como la actual en la que las grandes empresas son incluso compradas por rivales de tamaño aún mayor, la propiedad cruzada existente entre las empresas analizadas en este artículo garantizan lo que en pocos países a nivel mundial se puede garantizar: que gran parte de las mayores empresas del país sigan en manos del capital nacional, garantizando con ello que al menos parte de las estrategia que se tome en las mismas tenga como parte clave en la toma de decisiones a Antioquia y Colombia y no solo a las utilidades netas que muchas multinacionales a nivel mundial persiguen deslocalizando empleo y producción para poder aumentar anualmente dicha variable financiera. Este grupo es sin duda en gran parte culpable del actual desarrollo (y calidad de vida) del valle de Aburrá con respecto a otras regiones nacionales, debido como se ha dicho anteriormente a la riqueza generada a lo largo de los años a las arcas públicas locales donde tributan sus ventas globales, ya que hablamos de gigantes nacionales con presencia directa en decenas de países.

El verdadero rey de la banca en Colombia

Aunque a muchos les puede no sonar el nombre de la familia Sarmiento Angulo, lo cierto es que esta familia colombiana es la absoluta controladora de la práctica mayoría del sistema financiero del país; más allá de los bancos extranjeros, Bancolombia (que pertenece al GEA, el mayor grupo de control financiero de Colombia como se analizó en este artículo) y pequeños bancos semipúblicos controlados por el Gobierno de la Nación pero irrelevantes a nivel nacional en lo que se refiere a volumen de activos, el resto de la banca patria se encuentra controlada en mayor o menor medida por la familia Sarmiento Angulo. Quizás sea algo más conocido el nombre “Grupo AVAL” (que aparece junto al nombre de los diferentes bancos comerciales propiedad del mismo grupo), holding financiero de la familia mediante el cual controla dicho monopolio financiero de la banca comercial dentro del país. “Grupo AVAL Acciones y Valores SA” es una sociedad con sede en Bogotá y cotizada en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y de Nueva York mediante la modalidad ADR y controlada en su mayoría por la familia Sarmiento Angulo (propietarios del 68,5% de las acciones comunes emitidas de la sociedad de forma directa y de otro 4,17% controlado a título personal por Luis Carlos Sarmiento Angulo).

Tras comenzar en el sector financiero en la década de los setenta, el empresario y hoy día persona más rica de Colombia (según la prestigiosa publicación Forbes) fundó su propia correduría de seguros, a la vez que compro la mayoría de acciones del Banco de Occidente con los beneficios obtenidos gracias a la firma de ingeniería que fundó teniendo apenas veinte años. Hoy en día engloba todos sus activos dentro del Grupo AVAL, un gigante financiero con más de 50.000 empleados a nivel del grupo y propietaria a su vez de la mayoría del capital de Banco de Bogotá (AVAL es propietario del 68,5% de las acciones y la familia Sarmiento Angulo de otro 7,46% adicional q título personal), Banco Popular (AVAL posee el 93,7% de las acciones del banco), Banco de Occidente (AVAL controla el 72,3% de las acciones y la familia controla un 5,63% adicional del banco), Banco AV Villas (AVAL controla el 80,40% de las acciones del banco). Como se puede observar en el siguiente organigrama de propiedad, la familia es propietaria de prácticamente la totalidad del sector bancario comercial colombiano. Además, se puede observar como con participaciones accionariales entrelazadas la familia controla de forma indirecta la Corporación Financiera Colombiana/”Corficolombiana” (alrededor de un 61% del total de las acciones), una entidad propietaria entre otras empresas de Promigas (45% de las acciones) y participaciones en empresas como la Empresa de Energía de Bogotá, la Bolsa de Valores de Colombia o Mineros SA entre otros muchos activos que incluyen hoteles, infraestructuras de transporte nacionales y que se pueden observar desde este enlace en detalle.

La familia Sarmiento Angulo controla la práctica mayoría del sistema bancario en Colombia
La familia Sarmiento Angulo controla la práctica mayoría del sistema bancario en Colombia

Como se puede observar tras analizar a fondo la propiedad en su conjunto de la familia, se puede afirmar sin ningún género de duda que la familia Sarmiento Angulo se encuentra entre las más poderosas no solo a nivel nacional sino incluso a nivel internacional, ya que el Grupo AVAL lleva años focalizando sus esfuerzos de expansión en otros países de la región debido a que por la posición dominante que ya ocupa en Colombia resulta difícil imaginar que el grupo se haga con otro banco sin que la Superintendencia Financiera y los reguladores de competencia nacionales le hagan desinvertir parte de sus activos actuales. Es por ello que la familia ha focalizado ahora sus esfuerzos en expandir su holding financiero directamente en países como Panamá, Costa Rica y otros dentro de Centroamérica e indirectamente (mediante la sociedad Corficolombiana) en países como Panamá  o Perú, donde el grupo expande su imperio hotelero en la actualidad. Sin duda, comprender la realidad del Grupo AVAL es comprender la realidad del sistema financiero colombiano, un sistema que opera bajo distintas marcas explotadas por un mismo dueño, la familia Sarmiento Angulo.

La razón que explica que el Dow Jones pueda subir hasta el infinito

Son muchos los inversores que envidian la buena marcha de las bolsas americanas y se preguntan porque los movimientos a los que asistimos a diario (marcando máximos históricos) no se repiten en la gran mayoría de bolsas a nivel mundial. Siempre ha existido la creencia popular de que las bolsas a nivel mundial siguen la estela de lo que hacen las bolsas de Estados Unidos, y en cierto modo es totalmente cierto, solo que a finales de año casi siempre son las bolsas norteamericanas las que obtienen una mayor rentabilidad. ¿El motivo? Un simple pero desconocido método de cálculo (y mentalidad empresarial) para la mayoría de inversores a nivel mundial.

La buena marcha de los índices norteamericanos a lo largo de la historia crea admiración entre la comunidad inversora a nivel mundial, pero lo que pocos conocen es el verdadero motivo por el que por ejemplo el Dow Jones sube indefinidamente: es un índice calculado en base al precio de las acciones y no a su capitalización de mercado (como la mayoría de índices a nivel mundial). Es decir, dentro del índice norteamericano son aquellas empresas con un mayor precio de sus acciones las que tienen un mayor peso dentro del Dow Jones (sin importar su capitalización de mercado). Pongamos un claro ejemplo con dos componentes del índice Dow Jones: General Electric vale en bolsa alrededor de 270.000 millones de dólares y sus acciones cotizan alrededor de los 30 dólares. En cambio, el banco de inversión Goldman Sachs tiene un valor en bolsa de 90.000 millones de dólares y sus acciones cotizan alrededor de los 240 dólares por unidad. En este caso, la compañía que tendrá un mayor impacto sobre los movimientos del Dow Jones será Goldman Sachs, que pese a ser una empresa tres veces más pequeña por capitalización bursátil (90.000 millones de capitalización para Goldman Sachs contra 270.000 millones de capitalización para General Electric) que General Electric tiene ocho veces la influencia sobre el precio del índice por el precio al que cotizan sus acciones (240 dólares para Goldman Sachs contra 30 dólares para General Electric).

En otras palabras, si un día General Electric sube un 5% (ganaría 1,50 dólares por acción sobre un precio previo de 30 dólares por acción y añadiría 13.500 millones de dólares de capitalización) pero Goldman Sachs cae ese mismo día en bolsa un 1% (perdería 2,40 dólares por acción sobre un precio inicial de 240 dólares por acción y restaría 900 millones de dólares a su capitalización bursátil), el índice Dow Jones caería como consecuencia de estos movimientos: General Electric, pese a aumentar su capitalización en 13.500 millones apenas añadiría 1,50 puntos al índice, mientras que Goldman Sachs restaría 2,40 puntos al índice a la vez que resta apenas 900 millones de dólares a su capitalización bursátil. Veamos un ejemplo gráfico a continuación para entender mejor el caso en cuestión comparando el mismo con la mayoría de bolsas del mundo:

Existen dos formas de calcular el valor de un índice; por precio de acciones o por capitalización bursatil
Existen dos formas de calcular el valor de un índice; por precio de acciones o por capitalización bursátil

Como se puede comprobar en el anterior gráfico, la gran mayoría de bolsas a nivel mundial excepto contadas excepciones como el Dow Jones norteamericano o el Nikkei 225 japones usan el método de capitalización bursátil para calcular el valor real del índice, una forma de calcular el valor de un índice que puede estar más acorde con la realidad: el motivo de este mayor alineamiento con la realidad es que índices como el propio Dow Jones escalan indefinidamente debido a que el comité técnico asesor del mismo únicamente da entrada al índice a empresas que realizan recompras de acciones y splits/desdoblamientos de acciones (ya que si hubiera dentro del Dow Jones una empresa cotizando a 1000 dólares por título prácticamente el Dow Jones imitaría los movimientos de esta empresa por lo que se ha explicado a lo largo de este artículo) en el largo plazo, creando una burbuja artificial de crecimiento indefinido dentro del índice, una burbuja que pocas veces se encuentra acorde con la realidad económica a nivel mundial. Sin duda este caso debe estar presente entre los inversores para entender la poca correlación que muchas veces guardan índices como el Dow Jones con el resto de bolsas a nivel mundial (hay que recordar que la poca correlación se da en el precio del índice, no en el valor/capitalización bursátil total del mismo).